Veo el mundo entre volutas

IconMi reflexión sobre el mundo a diario (o casi). Menos para el público y más para mí mismo.

Zapatero comprobará si es posible iniciar el fin dialogado de ETA

- El presidente asegura que la posición del Gobierno es de "cautela y esperanza" ante el "alto el fuego permanente" de ETA
- "Confío en que ahora nos una a todos la esperanza", ha expresado en el Congreso el jefe del Ejecutivo

EFE


Madrid.-- El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha asegurado que la posición del Ejecutivo ante el anuncio de alto el fuego de ETA es "de cautela y de prudencia", ha expresado su deseo de "contar con todas las fuerzas políticas" y ha mostrado su confianza en que "ahora nos una a todos la esperanza".

Asimismo, Zapatero ha adelantado que se tomará su tiempo para analizar el anuncio de ETA y, si se dan las condiciones, de comparecer ante el pleno del Congreso para pedir el aval a un posible diálogo para el proceso de paz en el País Vasco.

(...)

Las palabras de Zapatero han sido recibidas con aplausos por parte de todos los grupos del hemiciclo salvo el PP.

Más, aquí.

Sólo espero que el camino a la paz y la esperanza a encontrarla no se desvanezcan y que realmente esta noticia, cueste lo que cueste alcanzarla, sea cierta. Caso contrario, estoy seguro que el pueblo tomará nota de quien ha sido el que ha boicoteado ese camino y actuará en consecuencia.

No quiero ni pensar, que en las redacciones de determinado periódico o determinada emisora de radio, estén trabajando de otra forma diferente a la de informar a estas horas...

 
 
 
 

Publicar un comentario 8 volutas:

Anónimo dijo...

¿Gracias a quien está Zapatero donde está? ¿Gracias a quien se ha conseguido la debilidad de ETA que le ha llevado a la tregua? ¿Que precio estamos pagando por la tregua? tiene gracia el comentario de lo que "estarán haciendo algunos medios" en este momento, seguro que no te preguntaste que estaban haciendo "otros" medios entre el 11 y el 14 M.

9:10 p. m.

Pipero dijo...

No, si está clarísimo lo que pasó entonces (http://entrevolutas.blogspot.com/2006/03/13032006-la-pgina-definitiva-servicio.html), y sólo sé que a vosotros os encanta que haya tregua, que el estatuto sea constitucional, que la economía vaya bien, etc....

9:19 p. m.

JRMora dijo...

Viñeta de humor gráfico sobre alto el fuego de ETA
http://static.flickr.com/56/116560297_f16e937230.jpg

3:01 a. m.

Pipero dijo...

Muy agudo... por lo menos "éstos", a diferencia de "los otros" no están de campa"ñ"a permanente...

9:12 a. m.

Fuego Negro dijo...

...mirando de afuera,yo vivo en Uruguay,se ve tan turbio este periodo de ALTO EL FUEGO...es como que de los dos lados se estan dando tregua para usarse cuando se necesiten como excusa

Ojala no sean solo espejos de colores

salud!!!!

12:45 p. m.

Pipero dijo...

Fuego negro.... a veces diría que hay más de dos bandos, a saber, la mayoría, el PP y ETA. En buena lógica, los dos primeros deberían juntarse en uno sólo llamado "todos", pero dudo mucho que estén por la labor.

7:00 p. m.

Anónimo dijo...

4 de Noviembre de 1998. Tregua de ETA. Editorial del diario El Mundo
OTRO VALIENTE PASO DE AZNAR HACIA LA PAZ

El jefe del Gobierno confirmó ayer lacónicamente que ha autorizado la toma de contactos con el entorno de ETA. Poco después, el portavoz del Ejecutivo aclaró que esos contactos «con el llamado MLNV» (Movimiento de Liberación Nacional Vasco) apuntan a acreditar que la decisión de la organización terrorista de abandonar la violencia es definitiva. Obvió decir -era innecesario- que, de confirmarse tal cosa, habrá negociación.

¿Cómo? ¿Entre quiénes? ¿Cuándo? ¿Dónde? El Gobierno no quiere entrar en detalles, y se entiende. Se sabe, eso sí, que José María Aznar está decidido a seguir el proceso muy de cerca, no delegando en nadie salvo para lo imprescindible. Lo más probable es que la tarea acabe subdividiéndose: habrá diálogo directo con ETA, de un lado, para evaluar el problema de los presos -aunque no sólo-, y habrá por otro lado conversaciones más específicamente políticas, en las que todas las fuerzas parlamentarias habrán de tener participación.

Estamos, en todo caso, ante un giro fundamental de los acontecimientos, que afecta hasta al lenguaje: nunca el Gobierno se había referido al MLNV, utilizando esas siglas, como lo hizo ayer. La iniciativa que ha emprendido desborda ampliamente no ya sus planteamientos iniciales -que para qué recordar- sino incluso posiciones más matizadas y recientes, como la que exigía «un signo inequívoco» de ETA antes de pasar a mayores. Al final, ha optado por prescindir de los contactos exploratorios del Cesid -difícilmente podría encontrarse un organismo que suscitara más recelos en la otra parte- y tomar la iniciativa directamente y con valentía, como hizo John Major en su día con el IRA.

El Gobierno vasco ha manifestado la «gran satisfacción» que le produce la iniciativa de Aznar. IU la ha calificado de «fabulosa». EA dice que «éste es el camino». Incluso UPN la ve «correcta». Sólo los portavoces de la cúpula del PSOE la ha criticado. Se quejan con amargura de que no fueron advertidos de ella con la necesaria anticipación, lo que les mueve a calificarla de «imprudente». Pero hay que subordinar las formas a los contenidos. Así lo ha hecho el ex ministro Enrique Múgica y así lo ha remachado el portavoz de la Junta de Andalucía, para quien una decisión como ésa «no debería ser objeto de polémica».

Ante asunto de tanta trascendencia, los celos partidistas están de más. Si la paz acaba por lograrse, nunca será exclusiva de Aznar: corresponderá a todos cuantos la hayan propiciado.


23 de Marzo de 2006. Tregua de ETA. Editorial del diario El Mundo

UN TEXTO Y UN CONTEXTO QUE INSPIRAN MAS PREOCUPACION QUE ESPERANZA

Aunque sea bajo el eufemismo de un «alto el fuego» y con la contradicción intrínseca de declararlo «permanente», el anuncio de ETA de que renuncia en la hora presente al terrorismo merece ser acogido con satisfacción y esperanza. Queda por ver si ello incluye también el fin de la extorsión, de la kale borroka y de otras manifestaciones de violencia de baja intensidad o si, como ocurrió en 1998, la banda vuelve a jugar a dos barajas, aprovechando la tregua para fortalecerse. En todo caso, hay que congratularse por el alivio experimentado por miles de personas amenazadas por ETA y ante la perspectiva de un País Vasco sin asesinatos ni secuestros, aunque es inevitable preguntarse a cambio de qué.

Todas las respuestas a esta pregunta clave suscitan motivos de sombría y grave preocupación. Hasta el punto de que esta inquietud neutraliza, o al menos merma, esos sentimientos de satisfacción y esperanza. Tanto por lo que dice el comunicado como por el contexto en el que se produce.

EL COMUNICADO DE ETA

La banda no habla de negociar la entrega de las armas, de repatriar a los exiliados o huidos de la Justicia, de reinsertar a sus dirigentes o ni siquiera de acercar a los presos o buscar fórmulas legales que permitan acortar su estancia en la cárcel. O sea, no habla de nada de lo que el Estado puede negociar. ETA sólo habla de «impulsar un proceso democrático en Euskal Herría para construir un nuevo marco en el que sean reconocidos los derechos que como Pueblo nos corresponden». Es decir, de iniciar una negociación política que implique sustituir el marco constitucional vigente por una nueva legalidad auspiciada por quienes han llegado hasta aquí aupados por una montaña de cadáveres.

ETA anuncia que «al final de ese proceso los ciudadanos vascos deben tener la palabra y la decisión sobre su futuro» y que «los Estados español y francés deben reconocer los resultados de dicho proceso democrático sin ningún tipo de limitaciones».O sea, la autodeterminación y, eventualmente, la independencia.

El resto del comunicado se mueve entre la retórica habitual sobre «la superación del conflicto» -así le llaman a sus 30 años de crímenes horrendos- y la exigencia del fin de «la represión» -así le llaman al funcionamiento del Estado de Derecho-. Por muy acostumbrados que estemos a todos estos eufemismos, no puede dejar de producir una profunda repugnancia leer cómo ETA se atreve a hablar de «la construcción de una paz basada en la justicia».

Aceptar todo esto supondría dinamitar el Estado constitucional, renegar del espíritu de la Transición, renunciar a nuestra identidad común como españoles, decretar la inutilidad del sacrificio de las víctimas, traicionar su memoria y convertir en estéril y absurda la resistencia de los vivos.

APOYO CRITICO AL GOBIERNO

Al Gobierno francés le entrará por un oído y le saldrá por otro este comunicado. ¿Por qué nos alarma tanto a nosotros si hemos escuchado exigencias similares en numerosas ocasiones? La respuesta es sencilla: porque por primera vez en tres décadas existe el riesgo de que quien representa al Estado esté dispuesto a realizar concesiones políticas a ETA. Y ello no es una simple hipótesis sino un temor que se sustenta en la trayectoria de este Gobierno.

Ha sido el propio Zapatero quien ha suscitado las expectativas de una negociación con ETA, quien afirmó en sede parlamentaria que el concepto de nación era «discutido y discutible» y quien ha demostrado que no tiene nada claros los límites del artículo dos de la Constitución, que habla de la «indisoluble unidad de la nación española».

Ha sido este Gobierno quien ha roto el Pacto Antiterrorista, quien no ha respetado el pacto constitucional no escrito de abordar por consenso las reformas de Estado y los Estatutos y quien impulsó en el Congreso una resolución que daba alas a ETA al concederle un protagonismo político con el que ni podía soñar.

Tras dosificar hábilmente las expectativas de la tregua anunciada ayer, ETA se ha convertido en un interlocutor político del Gobierno, lo que siempre ha sido su máximo objetivo. Y esto ha sido posible por el contexto creado por una serie de hechos como los anteriormente citados, su permisividad con Batasuna y otras muchas concesiones más. La lista sería interminable, pero el hito fundamental que enmarca el anuncio de ETA es la aceptación por la Comisión Constitucional del Congreso de la autodefinición de Cataluña como nación, en reconocimiento de la supuesta soberanía del Parlamento catalán.No es una casualidad que entre el comunicado y la decisión del Congreso hayan pasado menos de 24 horas. Nuestra preocupación sería mucho menos fuerte de no haber visto sucumbir a Zapatero en un asunto tan esencial ante las presiones nacionalistas.

No resulta descabellado pensar que la banda ha querido recompensar al presidente por su decisiva contribución a un Estatuto que abre un proceso de ruptura de la unidad del Estado, como pretenden los nacionalistas y la propia ETA.

No faltará quienes intenten equiparar la anterior tregua concedida por ETA en septiembre de 1998 con la anunciada ayer. Pero la de hace casi ocho años no tiene nada que ver con la de ahora, ya que fue la consecuencia de un pacto entre los partidos nacionalistas y la banda y la actual ha sido promovida por el Gobierno a través de dirigentes del PSE. La anterior tregua fue precedida de una dura y efectiva campaña de acoso policial, que puso contra las cuerdas a ETA, muy debilitada tras la reacción social por el asesinato de Miguel Angel Blanco. Cogió por sorpresa a Aznar, lo que no se puede decir de la actual, largamente anticipada.Las circunstancias son hoy totalmente distintas, entre otras razones, porque sabemos cómo ETA utilizó aquel alto el fuego para volver a asesinar.

Desde sus primeras fechorías, ETA ha anunciado treguas en diez ocasiones. La de ayer fue la undécima. Hace ocho años, unos dirigentes etarras declararon en la BBC que su generación no volvería a coger las armas. Apenas un año después, la banda reanudó los asesinatos. Es suficiente motivo para mantener el escepticismo.

Resulta muy dudoso que ETA no vaya a recurrir de nuevo a sus métodos, pero siempre hemos dicho que apoyaríamos a cualquier Gobierno democrático que buscara una solución dialogada al conflicto vasco previa renuncia a la violencia de la banda terrorista.Por tanto, vamos a respaldar de forma crítica las acciones de este Gobierno, con una condición que también hemos subrayado con frecuencia: que la paz no implique pagar un precio político.Por ejemplo, el Gobierno no puede ni debe aceptar la creación de una mesa de partidos fuera del Parlamento vasco para discutir cambios en el marco jurídico, porque esto sería una victoria de ETA.

PACTAR CON EL PP

Hay cosas que el Ejecutivo puede y debe hacer, pero hay otras que no. Por ejemplo, no debe respaldar la declaración del fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, que anticipó ayer que va a pedir a los jueces que «valoren la incidencia» de sus actuaciones a la luz de la «nueva situación» que se deriva del alto el fuego de ETA. Ello supone una interpretación arbitraria de la ley, como resaltaron ayer varias asociaciones judiciales, y un verdadero despropósito en boca de un jurista, que, como el fiscal general del Estado, se proclama adicto al principio de legalidad.

Relajar la persecución policial, mirar para otro lado cuando se vulnera esa legalidad, renunciar a perseguir a los criminales son las cosas que no se deben hacer. Sí se puede, en cambio, dialogar o negociar ahora con ETA sobre cómo hacer operativo su definitivo adiós a las armas. El Gobierno tiene toda la legitimidad para actuar así siempre que se respeten los límites legales y políticos que un Estado no debe traspasar.

En cualquier caso, sería deseable explicitar y concretar tales límites con las formaciones con representación parlamentaria y, muy especialmente, con el principal partido de la oposición.Zapatero ha marginado a Rajoy de la política antiterrorista.Ahora, necesariamente debe contar con él. El líder del PP reaccionó ayer de forma constructiva y debe hacer un esfuerzo por ayudar al Gobierno, pero no a costa de sus convicciones.

La garantía de que el Gobierno no va a traspasar esos límites se halla precisamente en un acuerdo entre los dos grandes partidos, lo que además fortalecería sensiblemente la posición negociadora de Zapatero. Si no fuera posible alcanzar ese consenso en las próximas semanas, no habría otro recurso que una convocatoria de elecciones generales para que los españoles decidieran hasta dónde puede llegar el Estado en el proceso que se acaba de abrir con la tregua de ETA."

8:03 p. m.

Pipero dijo...

Muy acertado comentario. La doble lectura ahora versus 1998 es "espectacular".

Deberías hacer un blog con este "repaso a las hemerotecas".

Interesante. No sé si eres el de ayer pero gracias.

8:12 p. m.

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