Veo el mundo entre volutas

IconMi reflexión sobre el mundo a diario (o casi). Menos para el público y más para mí mismo.

Sobre el deseo sexual, el receptor D4, la dopamina y... el chocolate?

Leo en Hispamp3.com, uno de los sitios que visito habitualmente y que recomiendo, una noticia que, a su vez referencia a otra de Astroseti.org. La noticia en cuestión es la siguiente:


El deseo sexual podría residir en los genes.
Gollem, 30/05/2006 (08:52).

Un nuevo estudio científico parece haber encontrado evidencias de que el deseo sexual puede tener un componente genético.

Investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén, examinaron el ADN de 148 jóvenes sanos de ambos sexos, todos ellos estudiantes de la universidad y compararon los resultados con cuestionarios en que se pedía la descripción del mismo estudiante con relación a su deseo sexual, excitación y funciones sexuales.

Encontraron una correlación entre variantes en un gen denominado D4 receptor y los propios reportes de los estudiantes sobre su sexualidad.

Unos curiosos resultados que podrían obligar a cambiar la forma de ver el sexo por parte de los científicos.

El "D4 receptor" no es más uno de los diferentes receptores de dopamina del cual se conocen al menos 3 variantes polimórficas en región codificante (1). Estas variaciones pueden ser la base de las diferencias en la susceptibilidad a la enfermedad neuropsiquiátrica, a la vez que a la respuesta a antipsicóticos. Ya era conocido hace 13 años que las diferencias individuales en una de las características de la personalidad, la llamada "búsqueda de novedades" (básicamente personas impulsivas, excitables, extravagantes, como opuestas a personas reflexivas, rígidas, estoicas) estaba mediada por las variaciones genéticas en la transmisión dopaminérgica (2). Posteriormente a estos estudios, múltiples grupos investigadores en todo el mundo han asociado las variantes de este gen a enfermedades como el síndrome de hiperactividad (3), disfunciones del sistema nervioso autónomo (4), alcoholismo (aunque los datos de diferentes estudios son contradictorios), esquizofrenia (5), autismo, etc... Lo que parece común a todos estos estudios es lo que influyen las variantes génicas del receptor D4 de la dopamina y determinadas características de personalidad. Así pues, ¿de qué nos extrañamos?.

No he visto la publicación de este grupo israelí pero imagino llega a asociar unas variantes génicas concretas, en ausencia de medicación antipsicótica, a un comportamiento sexual determinado. Si es así, las puertas están abiertas a investigar, ¿qué ocurrirá si los sujetos con menor deseo sexual son tratados con fármacos que actúen a nivel de ese receptor?. ¿Se abrirá la puerta al uso de fármacos con finalidad de controlar "racionalmente" el deseo sexual?, ¿Qué efecto tendría el chocolate?... tantas y tantas preguntas...

 
 
 
 

Publicar un comentario 3 volutas:

Lunarroja dijo...

¿Controlar "racionalmente" el deseo sexual?... Hmmm, no me gusta nada.

10:16 p. m.

Pipero dijo...

Me refiero a estados patológicos, obviamente (frigidez y lo opuesto...).

10:19 p. m.

Pipero dijo...

En cualquier caso, es pronto para preveer nada, dado que este tipo de estudios de asociación, han de replicarse, que en otros países, con otras razas, con más personas a estudio, se compruebe el mismo tipo de resultados...

9:20 a. m.

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