Veo el mundo entre volutas

IconMi reflexión sobre el mundo a diario (o casi). Menos para el público y más para mí mismo.

Capote

Recuerdo que leí "A sangre fría", hará unos 16-17 años. Recuerdo que me impresionó. Me pareció negra, muy negra, y fría, muy fría, como sugiere un poco el título (también sugiere el color rojo, pero así tendríamos Sin City y no la peli de la que estoy hablando). La minuciosidad con que Truman Capote describe los hechos relacionados con lo que ocurrió una mañana de noviembre en casa de una familia de ricos granjeros de Kansas, la vida de éstos y de sus asesinos, la conmoción entre los vecinos de los granjeros, el juicio y la ejecución, lejos de ser un artículo de "El Caso", pasan por ser una de las obras maestras de la novela americana.

"Capote" o "Truman Capote" como se ha traducido aquí, por aquello de que no pareciera que era una película de toreros, va sobre el proceso de elaboración de esta novela, la investigación, el contacto con los protagonistas reales y cómo todo esto afecta al autor. Suena un poco a Adaptation o la versión que sobre la novela "El ladrón de orquídeas" rodó Spike Jonze en el 2002. Sólo que aquí, el tema es real y más complejo. Se explica como el proceso de creación de la novela, que duró casi 7 años, los contactos periódicos con los asesinos y sus familiares, los habitantes del pequeño pueblo de Kansas donde transcurrieron los hechos, su editor y un público entregado al enfant terrible que era Truman Capote en aquellos años, van influyendo en el cambio de mentalidad del autor, dado el grado de implicación que éste llega a tener en los hechos. Este cambio de mentalidad le lleva a desarrollar una peculiar relación con uno de los asesinos, una relación que será a la vez de amor y a la vez de ganas de que "culmine su papel en la obra de la vida" (por decirlo de alguna forma) para que Truman pueda acabar su novela. Una vez concluída ésta, que pasa por ser su obra maestra, Capote encararía un largo proceso autodestructivo que le llevaría hasta su muerte en 1984.

Interesante película, soberbia interpretación del actor principal, el recientemente galardonado con Oscar, Philip Seymour Hoffman y película de las que, pensando en el título, que por cierto, no es "A sangre fría" sino "Capote" deja interrogantes sobre la personalidad de este autor y permite cuestionar, entre otros temas, donde están los límites de la creación artística.

¿Balance final?, pues que aprovecharé para releerme la novela que no he vuelto a tocar desde aquella vez, que con 22 ó 23 años me la leyera por primera vez.

 
 
 
 

Publicar un comentario 3 volutas:

Lunarroja dijo...

A mí me gustó la peli. Y también me gustó mucho la novela. Se la acabo de dejar a una compañera de trabajo, pero la releeré en cuanto me la devuelva...

5:05 p. m.

Isthar dijo...

La vi la semana pasada y me gustó mucho. El libro no lo he leído pero sin duda lo haré en breve. lo que vi fue hace muchos años la versión cinematográfica que hicieron.

Lo que no deja de impresionar es que un escritor tan egocéntrico como era, se implicara tanto con los asesinos, hasta el punto de quedar marcado por su muerte de por vida. Demasiados años cómo para no perder la perspectiva...

Magnífica la interpretación de Philip Seymour Hoffman, sin duda un oscar más que merecido.

7:39 p. m.

Pipero dijo...

La peli de Richard Brooks es también notable, en particular la interpretación del que luego fuera el policía "Baretta". La peli se rodó en el 67, un año después de la ejecución "real" de los dos criminales.

10:56 p. m.

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