Veo el mundo entre volutas

IconMi reflexión sobre el mundo a diario (o casi). Menos para el público y más para mí mismo.

Caso real de un yonki y en lo que le ha convertido su dependencia

Hace unos meses, se explicaba en este blog, a través de este enlace, los efectos farmacológicos de diversas drogas de abuso. Hoy, a través de Hispamp3.com, me entero de un caso recientemente descrito en la literatura científica, sobre un hombre que abusó durante años de las pastillas de "Éxtasis". Esta es una breve transcripción-traducción del caso. Para más detalles sugiero leer el original.

Mr. A, (por llamarlo de alguna forma) tiene actualmente 37 años de edad, y usó (y abusó) del "Éxtasis" desde los 21 a los 30. En los primeros 2 años, era un consumidor "de fin de semana", con una media de 5 pastillas de viernes noche a domingo, escalando a un uso diario de 3,5 pastillas en los siguientes 3 años, y un escalado posterior hasta un promedio de 25 pastillas diarias en los últimos 4 años. Se estima que en toda su vida ingirió unas 40.000 pastillas. En el momento de su presentación, Mr. A reportó consumo de Cannabis, junto con una historia previa de consumo de múltiples fármacos y/o drogas (p.ej., disolventes, benzodiazepinas, anfetaminas, LSD, cocaína, heroína). Después de tres episodios de "colapso" en fiestas, Mr. A finalmente paró en el uso de la droga. Durante unos pocos meses, se sentía todavía bajo la influencia de la droga y sufrió varios episodios de "visión de un túnel". Desarrolló varios ataques de pánico, ansiedad recurrente, depresión, rigidez muscular (sobre todo a nivel de cuello y mandíbula), alucinaciones funcionales, e ideación paranoide. Los antecedentes psiquiátricos personales (antes del inicio en el consumo de drogas) o el de su familia eran nulos. Los exámenes de demencia revelaron desorientación temporal, pobre concentración y dificultades en la memoria a corto plazo. La disminución en los niveles de consumo de Cannabis llevaron a desaparecer las ideaciones paranoides, las alucinaciones y una reducción de los ataques de pánico, pero persistió una cierta sintomatología. Nuevos cuestionarios de demencia sugieren un empeoramiento global de la memoria. La evaluación del comportamiento diario identificó consecuencias "mayores" de su pérdida de memoria (p.ej. repetición de actividades muchas veces al cabo del día). Aunque Mr. A parecía capaz de entender las instrucciones dadas, su capacidad de concentración y atención estaba tan deteriorada que era incapaz de seguir la secuencia de tareas de un proceso determinado...

En fin: ¡UN CROMO!, ¡UNA AUTÉNTICA PILTRAFA HUMANA!... lo que empezó como un "juego", una tontería, "a mí no me pasará nada", etc... ¿a dónde le ha llevado?. Por suerte, casos tan extremos no creo que pasen. Por desgracia, personas que viven "al límite" son muchas las que existen en nuestra sociedad.

 
 
 
 

Publicar un comentario 4 volutas:

Lunarroja dijo...

Ese es el problema: que la gente cree que controla y luego mira lo que pasa.

5:39 p. m.

Gemma Ferré dijo...

Pues vaya!
Lo preocupante es el alto consumo que existe, tanto de cosas tipo éxtasis como de coca que va en aumento. No se como son capaces te meterse algo en el cuerpo que no saben de donde viene ni si estará más cargado o menos... están locos.

¿esto con los lacasitos no te puede ocurrir verdad?

7:01 a. m.

Isthar dijo...

Uno puede pensar que casos tan extremos no pasan, pero una décima parte de las consecuencias ya me parecen demasiado riesgo ni siquiera para jugársela...

9:22 p. m.

Pipero dijo...

De eso va, luna. En nuestro afán por encontrar nuevos estímulos acabamos convirtiéndonos... en qué?

Ojalá las "pastillas" fueran lacasitos, Gemma!

El mejor estímulo es la propia vida y seguir tirando para adelante con ella, Isthar.

4:45 p. m.

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