Veo el mundo entre volutas

IconMi reflexión sobre el mundo a diario (o casi). Menos para el público y más para mí mismo.

Sucesos nocturnos

Ayer por la noche, estaba tranquilamente en casa, a eso de las 11, sentado en el sillón, durmiéndome frente a la tele, cuando empecé a oír unos golpes insistentes, golpes insistentes pero sordos, como en la lejanía. Al principio no les daba importancia pero como seguían, acabé por incorporarme e ir hacia la puerta de la casa a ver qué estaba pasando. Miré por la mirilla y ví un grupo de bomberos que estaban intentando abrir la puerta de una de las vecinas. Lógicamente, abrí la puerta, salí y pregunté. Parece ser que la vecina, una anciana que vive sola, diabética y con una reciente amputación de uno de los pies (por complicaciones de la diabetes), estaba pidiendo ayuda pues aparentemente se había caído. De esto ya hacía rato pues el vecino más cercano que oía los gritos, había intentado acudir en su ayuda sin éxito. Primero, él no tenía copia de las llaves de la vecina, ni tampoco la portera. Segundo, el único hijo de la anciana estaba fuera, de vacaciones e ilocalizable (no había dejado teléfono de contacto). Tercero, la asistente social que atiende a esta persona durante el día, ya había cumplido su jornada de trabajo y tampoco estaba localizable. Finalmente, y para acabarlo de rematar, una especie de “busca” que lleva esta anciana, como otros muchos, y que sirve para “avisar” a los servicios de emergencia municipales, parece que no lo tenía cerca en el momento del hecho. El vecino, además, se molestó en llamar a la Guardia Urbana, a lo que éstos respondieron que no era de su competencia, que llamara a los bomberos. Finalmente éstos acudieron y pudieron entrar en la casa a través de la ventana del vecino, cruzando a través del patio de luces. Vino el médico, la visitó y decidió su rápido ingreso tras una crisis de hipoglucemia y contusiones en la caída. Se la llevaron en ambulancia a eso de las 12:30 de la noche. Se fue sóla, sin ningún familiar que la acompañara y sólo gracias a la ayuda del vecino, es posible que pueda vivir un poco más.

Esto me suscita algunas preguntas y a la vez reflexiones. Vivir solo es duro, pero en los ancianos, sobre todo si están desvalidos como esta mujer, lo es más. Esta mujer necesitaría asistencia no sólo durante el día sino también durante la noche, pues parece ser que no es la primera vez que le ocurre algo como lo de ayer, aunque nunca tan grave. Quizás incluso necesitaría ingresar en una residencia donde todos esos temas pudieran estar bien controlados. Los problemas son que ella no quiere dado que le cuesta asumir su situación física y que “no es una persona independiente” y que por otra parte, se fía de que si no su hijo, los vecinos le echarán un cable (y si no el Ayuntamiento). Si la actitud de la madre no es lógica, la del hijo no es que no sea lógica, es que es de un “pasotismo”, de una frialdad, de una ausencia de … cariño, amor, etc… de aquellas que podrían calificarse de “juzgado de guardia”. No aceptar responsabilidades sobre los que son de nuestra sangre es algo totalmente reprochable a nivel ético y moral. Si no sientes nada por ellos, al menos, a nivel social sí que tienes obligaciones. Actúar como actúa este tipo es “abandonar”, es hasta denunciable. Es como el abandono de los perros en la carretera. El problema es que esta actitud no es rara, vivimos “sólo” para nosotros mismos y realmente, aunque demos para ONGs e historias similares, realmente nos importa tres pitos lo que le pueda pasar al vecino de al lado. Es más, no moveremos un dedo si eso nos supone que nos vamos a perder “Salsa Rosa” o cualquier mierda por el estilo. Y si la persona que requiere ayuda es anciana, peor me lo pones. Pero claro, algún día, si la comida-basura no nos ha matado, llegaremos a “esas edades delicadas” y entonces, … ¿¿qué pasará??

 
 
 
 

Publicar un comentario 1 volutas:

Joana dijo...

La palabra "hijo", en este caso, es solo un título, nádie que ejerza de hijo se pira sin dejar un telefono ni nada no?.
Muy triste, para la anciana por supuesto.
Y eso que las cosas han mejorado algo...
Petonet jove.

8:27 a. m.

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