La verdad, me gustan las escaleras en los parques. Sean de piedra, de madera, rectas o serpeantes, empinadas o casi planas, con barandilla o sin, bordeadas y casi ocultas por la vegetación o al descubierto y, finalmente, y claro está, subiendo o bajando. Las escaleras, como los caminos, pueden ser metáforas de nuestra vida o de algo que hayamos iniciado (o pretendamos iniciar) en ella, ¿Qué nos encontraremos en cada escalón?, ¿qué nos espera al final de la escalera?, y... sobre todo ¿llegaremos al final?
Hace poco me he hecho con un filtro de Infrarrojos para mi cámara DSLR (una Pentax K100D). Ya hace que quería iniciarme en esta técnica fotográfica que implica una visión "diferente" del mundo. Una visión no desde la longitud de onda "visible" sino la "invisible", el infrarrojo, casi, como si pudiéramos decir, una "foto térmica". Con la ayuda de filtros como el Hoya R72, filtro que he descubierto es IMPOSIBLE de conseguir en España (lo he conseguido a través de una tienda de eBay), es bien fácil de iniciarse en la técnica. Hay una parte importante de postprocesado en el "laboratorio digital" llamado "Photoshop", "Corel PaintShop Pro", o la alternativa gratuita "GIMP". Pero es la parte, si cabe más creativa y divertida.
La anterior es una pequeña muestra de mis experimentos en IR, con una (bella) vista de la localidad de Blanes, en la Costa Brava gerundense, foto tomada el pasado domingo.
Un enlace recomendable.


























