Personalmente creo que no, pero parece que es lo que está ocurriendo en estos momentos en Alemania, respecto a la figura de Hitler:
"'Nunca tuvimos tanto Hitler', dijo hace dos años el prestigioso semanario alemán Die Zeit, aludiendo a la presencia mediática del dictador, mientras la historia del país se toma a la ligera, se refuerza el movimiento nazi y cada vez quedan menos testigos directos.
Las autoridades afirman que el país no ha olvidado cómo el fanatismo llevó a un conflicto que dejó millones de muertos y el país destruido. Pero desde entonces 'nunca se vio tanto antisemitismo como ahora', según la presidenta del Consejo Judío, Charlotte Knobloch. 'Los ataques antisemitas y de ultraderecha son de una evidencia y agresividad que recuerda al tiempo posterior a 1933', añade."
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A ver, la primera cuestión es evidente, ¿SOMOS TONTOS O QUÉ?. Creo que es de sentido común saber que no se huye de lo que produce risa o conmiseración, sino más bien todo lo contrario. En cambio aquello que produce miedo, terror, asco, etc... hacia aquello es difícil que dirijamos nuestros pasos. Si es así, ¿qué se busca con facilitar esta "cercanía" a estos personajes?. Supongo que en cierta forma lo mismo que se buscaba en la última etapa de Franco, cuando el NODO y TVE lo presentaban casi como un "abuelete venerable", alguien entrañable que solamente había sido un poco duro con algunos "hijos" pero que en realidad aplicaba la máxima bíblica del "hijo pródigo", ¿no?.
Creo que frente a estos "cantos de sirena", la importancia de la "memoria histórica" cada vez se hace más evidente, y no sólo en lo que se refiere a la Segunda Guerra Mundial y el nazismo, sino también a efectos más "locales" como nuestra Guerra Civil y la posterior dictadura franquista. Aquí ha llegado poco "a la calle" el fenómeno de reírse del franquismo y todo lo que implicó, pero, curiosamente, parece que se está despertando cierta "nostalgia" en relación a aquella época a través de colecciones que van sacando a la calle diarios como "El Mundo", en relación a sellos, billetes, monedas, etc... de la época franquista. Esto podría pensarse que es, en principio menor, pero cuando este tema va asociado al fenómeno "revisionista" (Pío Moa y similares) y es paralelo a que la mayoría de la gente lectora y seguidora de estos "media" corresponden al perfil "anti-memoria histórica", comienzo a temblar... ¿estaremos condenados a repetir la historia?
Leo alucinado la siguiente reseña en el diario gratuito "Què?":
"QUÈ!/ El líder del Partido Popular en Catalunya, Josep Piqué, criticó ayer la II República
porque considera que no se puede hacer una alabanza a un periodo histórico 'que desembocó en
una Guerra Civil'. Por otra parte, Piqué sostiene que el franquismo 'no fue un régimen
fascista', aunque señaló que en sus inicios muchos de los ritos lo pareciesen.
En una entrevista concedida a TV3, el líder del PPC cargó contra la Segunda República al destacar que tuvo unos planteamientos 'desde su inicio profundamente sectarios' con una
Constitución sin contar con toda la población."
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Por "no pasarme", en relación a este friki de la política llamado Josep Piqué diré que este ex-militante del Partit Socialista Unificat de Catalunya (PSUC) y de la Liga Comunista Revolucionaria, es de aquellos para los que se inventó la frase "ser joven y ser de derechas es no tener corazón, ser viejo y ser de izquierdas es no tener cabeza". Sólo añadiré que, en su caso, ÉL SÍ SE HA PASADO!






















