Veo el mundo entre volutas

IconMi reflexión sobre el mundo a diario (o casi). Menos para el público y más para mí mismo.

Crónicas pipero-vacacionales: El verano, las vacaciones, la lectura y alguna reflexión

Durante el año me es difícil practicar el sano hábito de la lectura. Eso me está ocurriendo cada vez más. Por eso, los libros que he adquirido, me han regalado, etc ... y que no he podido leer a su debido tiempo, me los reservo para estos momentos en que se dispone de tiempo libre. No sé por qué motivo, esperemos que no profético, este año me llevo tres libros, de los cuales espero poder acabar al menos dos ... uno y medio quizás. Cuando menciono el tema "profético" es por la temática un poco coincidente, pero no buscada de estos libros. Se trata de "la Muerte de Arturo", "los Cañones de Agosto" y "El último verano de Klingsor".

¿Temática coincidente?, pues sí, al menos a mi entender. Quizás desde el punto de que todo lleva a la muerte y todos hemos de llegar a ese momento, lo es sin ninguna duda. El tema está en la forma e intensidad como vivimos hasta llegar a ese momento final. Si en el clásico de Malory, "la Muerte de Arturo", es la leyenda, es cómo perseguimos un ideal toda nuestra vida, llámese Excalibur, la unificación de los reinos, la búsqueda del Grial, etc ..., concluyendo todos esos hechos con la culminacion de nuestra existencia terrenal, en "los Cañones de Agosto", un clásico de la literatura histórica, vemos como la codicia, los sentimientos de superioridad y por otra parte la incultura o el dejarse arrastrar como borregos al matadero, llevaron a millones de hombres a la muerte en las trincheras de la Europa Central mientras unos pocos "jugaban en el gran tablero estratégico que fue la Primera Guerra Mundial". En este sentido hubo "grandes ideales" y "gran intensidad" en las vivencias de muchas personas pero todo se vió truncado por lo que representan siempre las guerras. Mención aparte merece el "último verano ... ", una de las novelas-cuento de Hermann Hesse, donde el tema son las vivencias de un artista, pintor expresionista por más señas, en un escenario tan bucólico como es el verano de algún lugar de o próximo a la Toscana italiana, viviendo el que sabe su último verano, y disfrutándolo con la máxima intensidad, exprimiendo todos y cada uno de los momentos de la vida, por menores que parezcan, como dignos de ser vividos y como si fueran, que en su caso lo son, los últimos.

Así pues diría que me quedo con este último libro, no por la obra en sí, sino por la filosofía que encierra, una filosofía muy vitalista, optimista y alejada de los idealismos tan engañosos que siempre nos están rodeando. La vida merece la pena vivirla por sí misma y el disfrute puede estarlo en todas y cada una de las cosas que nos acompañan desde el momento de que tomamos conciencia de nosotros mismos. El secreto de la felicidad está en saberlos apreciar. ¿Será este mi propósito a la vuelta de las vacaciones?

 
 
 
 

Publicar un comentario 2 volutas:

Yorka dijo...

Yo siempre digo que las "New Year Resolutions" como dicen los ingleses deberían hacerse en verano para comenzarlas a practicar a la vuelta de vacaciones cuando todo vuelve a la "normalidad". Comparto la filosofía de Hermann Hesse y creo que es la única manera de no volverse locos en este mundo de ídems.

Un saludo y disfruta tus vacaciones.

7:49 p. m.

dardarin dijo...

Hola esquimal, que tal por las tribus salvajes de Teruel?
supongo que de hermann hess has leido Sidharta, yo me lo lei todo en una tarde.

12:45 p. m.

Publicar un comentario