Es lo que parece tanto la iniciativa "Encyclopedia of Life" como el proyecto del banco de semillas "la Bóveda Global" de Svalbard, en el Círculo Polar Ártico. En el primer caso hablamos de un proyecto "wikipédico" (¿pero qué digo?, como si las enciclopedias las hubieran inventado Jimmy Wales y Larry Sanger), un proyecto cuyo fin es documentar todas las especies de la vida en la Tierra. Un proyecto que pretende ser amplio, colaborativo, siempre en crecimiento y personalizado cuyos objetivos son:
1) Crear una enciclopedia en continua evolución que habite en Internet, con contribuciones tanto por parte de científicos como de aficionados.
2) Transformar la Biología, e inspirar una nueva generación de científicos, por la virtual agregación de todos los datos conocidos acerca de cada una de las especies.
3) Conectar con una amplia audiencia de estudiantes, educadores, científicos, académicos y todos aquellos que sientan curiosidad por las especies de la Tierra.
4) Aumentar nuestro conocimiento colectivo sobre la vida en la Tierra, y salvaguardar el espectro más rico posible de biodiversidad.
En el segundo caso hablamos de un proyecto tipo "arca de Noé" para salvaguardar todas las especies vegetales de interés humano y sus diferentes variedades. Es una altenativa a los llamados "germoplasmas" que constituye en el almacenamiento físico de millones de semillas de estos "cultivares" en una especie de búnker construido en una isla del Ártico. Un búnker construido con la última tecnología, a prueba de terremotos, de subidas de marea e inundaciones, a una temperatura inferior a los 10 grados bajo cero, lo cual permite mantener, con una baja actividad, a las semillas vivas durante centenares de años (en el peor de los casos, el permafrost ártico actuaría de "refrigerante natural" si fallaran los sistemas artificiales.
Iniciativas loables pero que no dejan de dar un cierto escalofrío - y no lo digo por lo del proyecto de Svalbard - ¿tan mal estamos que toca preservar nuestra memoria de esta forma?
... en estos fríos días de Noviembre... (pasillo, pasillo, pasillo... hasta la salida).
JEJE... ¡Bueno!, realmente me he pasado. En realidad es un vídeo en la estación "McMurdo" en la Antártida, en condiciones climatológicas de nivel 1, esto es, 60 grados bajo cero de temperatura, velocidad del viento superior a 90 km/h y visibilidad no superior a los 30 m (¡y gracias!). A partir de esto, cualquier ola de frío nos va a parecer una mariconada! (con perdón). Visto aquí.
Algo que hemos descubierto hoy en el diario "Metro":
"Toronto (Canadá), 25 feb (EFE).- Un grupo de científicos internacionales ha constatado que la ruptura de las gigantescas capas de hielo Larsen A y B en el Antártico está cambiando de forma dramática el ecosistema de las aguas de la región. "