Veo el mundo entre volutas

IconMi reflexión sobre el mundo a diario (o casi). Menos para el público y más para mí mismo.

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No me lo acabo de creer

... después de semanas de puro estrés, de nervios, de cabreos diversos, de calor, de aburrimiento (al llegar a una casa a oscuras por el apagón de luz), etc...

¡¡¡YA ESTOY DE VACACIONES!!!

 
 

El apagón de Barcelona: ¿Una semana para olvidar?

¡No!, ¡todo lo contrario!. Para recordar, ¡Y bastante!, y tanto en lo malo (que es lo primero en este caso), como en lo bueno. Toca tomar buena nota de todo ello.

En lo malo, por el apagón "en sí", por sus consecuencias, por la mala vida que nos ha hecho llevar a centenares de miles de vecinos de Barcelona durante los días de más calor del verano. A miles de vecinos que han sido precisamente de los barrios más "obreros", menos pijos de la ciudad (parece como si hubiera sido "selectivo" para jodernos). Por el papel de los responsables de las empresas relacionadas, en particular ENDESA, una empresa privatizada y repartida para los "amigos" del PP que se ha hartado de hacer suculentos beneficios a costa de escatimar las mínimas inversiones allá donde eran necesarias. Tal y como denuncia una reciente nota de prensa de la OCU: "La OCU entiende que se ha producido el incumplimiento de las obligaciones contractuales de Endesa que tiene obligación de garantizar el suministro, concepto por el que cada usuario doméstico abona mensualmente una cantidad fija ('Término de potencia') para lo cual debe prever las inversiones en infraestructuras necesarias que permita evitar o reducir al mínimo las consecuencias de un accidente como el que, al parecer, está en el origen del apagón. Todo parece apuntar a que esas inversiones no se han venido produciendo a pesar de los ingentes beneficios que, precisamente ayer, Endesa ha dado a conocer." (más, aquí). Pero no sólo está lo malo en el papel protagonista de ENDESA sino también en los políticos, unos por su "tibieza" (administraciones socialistas) que han venido a soltar el discurso de "no me lo volváis a hacer" y otros, los peperos, porque no sólo han omitido cualquier mención a responsabilidad alguna por parte de ENDESA sino que además, ellos están utilizando NUEVAMENTE Catalunya como arma arrojadiza contra sus rivales políticos (lo más reciente es el Estatut, junto con los papeles de Salamanca, las selecciones deportivas, el boicot a los productos catalanes, etc, etc...). Finalmente es malo por las reacciones de ciertas personas las cuales, lejos de solidarizarse, casi nos han mirado a los afectados como "bichos raros", cuando no, como un reciente comentarista de este blog, nos han dado la culpa por dedicarnos a traducir películas al catalán (¡no sé qué coño tiene que ver una cosa con la otra!). De estos últimos, nos hartaremos de enterarnos en los próximos días pero bueno, ¡ya estamos acostumbrados!

En lo bueno, porque hay que intentar verlo en todo lo que nos pasa en la vida, también hemos visto estos días. Solidaridad, porque la ha habido, no sólo en la ayuda prestada, más o menos necesaria en función de las dificultades personales, sino también a la hora de realizar una protesta activa. En este sentido, me parecen buenas iniciativas como la de la OCU (ya mencionada) de llevar a los tribunales a la empresa responsable a fin de que "no se vaya de rositas" de ésto. Sería vergonzoso que así fuera y se consintiera no sólo eso sino que los casi "obscenos" beneficios de ENDESA no se destinaran a corregir y mejorar las infraestructuras eléctricas que de esta empresa dependen. También es bueno, si se me permite, el haber pasado por una experiencia así para reconocer lo dependientes que somos de la energía y lo desnudos que nos sentimos sin ella. Sólo con experiencias como esta podremos llegar a valorar mejor los recursos que tenemos (y de los que otros carecen) y así llevar a evitar el despilfarro de los mismos (quien pasa por carencias, normalmente no se convierte en un malgastador cuando supera la situación). Finalmente, y relacionado con este tema, también ha tenido su "lado romántico" el poder llegar a distraerse, a tener ratos de ocio, sin usar para nada recursos derivados del eléctrico. Leer, de nuevo, a la luz de las velas, me ha hecho recordar tiempos ya olvidados, pero que siempre conviene no borrar de la memoria.

 
 

Para quitarse el cabreo del apagon

... No hay nada como darse un chapuzón en la playa, concretamente en Blanes y Santa Cristina (Costa Brava).

 
 

Rajoy y el apagón

"Yo no estoy aquí para criticar a las empresas, no voy a entrar en si lo han hecho bien o mal"
(Mariano Rajoy dixit, después del desastre del apagón)

¿¿¿Perdón???... o sea, la idea es SÓLO atizar al Gobierno y sólo utilizar Catalunya como arma arrojadiza, ¿no?. Si es que tenemos unos políticos, sobre todo de la derecha, que no nos los merecemos...

 
 

Mi historia del apagón (una historia que nunca explicará Woody Allen)

Este lunes empezaba como cualquier lunes, un día de "tomarselo con filosofía": comienzas la semana y no hay otro remedio, sobre todo cuando te toca hacer "trabajo extra" por un compañero que está de vacaciones, aún así intentas planteártelo con tranquilidad pues... sólo quedan dos semanitas para las vacaciones (propias)... El trabajo está ubicado en el barrio de Gràcia, en la "vila de Gràcia" no en el más pijo Eixample esquerra. El trabajo no lo tengo muy lejos de mi casa, cerca del Hospital de Sant Pau, a unos 15-20 minutos de caminata. Era un día que comenzaba caluroso, en un mes de Julio que había sido relativamente "fresco" (al menos en relación a los últimos meses de julio)...

La oficina es pequeña, somos cuatro trabajadores. Una está de baja por maternidad, otro está de vacaciones, y los otros dos vamos y cumplimos un horario mínimo de 8 horas y máximo de... ¿12?, ¿14?... Yo, al vivir más cerca, llego el primero, enciendo el aire acondicionado, cambio las cintas de backup del servidor, me pongo en mi puesto, contesto e-mails, reviso mi agenda e inicio mis tareas habituales (y las no habituales cuando falta alguien). Este lunes, poco después de cambiar la cinta de backup, allá hacia las 10:30 de la mañana, en pleno proceso de lectura tuvimos un corte de luz. Cuando notas algo así lo primero que piensas es que ... "claro!, con el consumo de aire acondicionado 'a todo trapo' por parte de todos, es lo normal". El caso es que bajé a la calle, como todos los del edificio de oficinas donde está ubicada la mía. Al principio bromeábamos sobre... "esto será que las obras del AVE se han cargado algo", luego alguien dijo, "pues el corte llega hasta la calle Valencia", luego, yo mismo, en tareas "de secretaria" (llevando cartas a correos) pude comprobar que el corte, no sólo llegaba hasta la calle Valencia (unas 5 travesías más al sur de mi oficina) sino que, alcanzaba unas 12 hacia el noroeste. En ese perímetro, todo eran tiendas de todo tipo sin ningún tipo de fluído eléctrico, semáforos apagados, cajeros automáticos con clientes protestando porque sus tarjetas se habían "quedado dentro" y camiones de bomberos sonando en todas direcciones (luego sabría que iban a rescatar a varias decenas sino centenares de personas que se habían quedado atrapadas en ascensores).

En Correos, un servicio público, en principio "estratégico", estaban sin luz, con lo cual no pude enviar lo que pensaba enviar. Con lo no enviado y con el calor y la inquietud crecientes, volví a mi oficina a ver si había cambiado la situación. En el camino, por varias llamadas de móvil (en las zonas donde quedaba algo de cobertura, algo extraño pues en las primeras horas, más de un centenar de antenas quedaron inutilizadas durante horas) supe que algunos de mis colaboradores habían quedado atrapados en el metro o en los Ferrocarrils de la Generalitat. Mal augurio de lo que pudiera encontrarme al llegar a la oficina.

En la oficina pude comprobar que, efectivamente, no se podía hacer nada: sin luz, los ordenadores inservibles, el SAI que había funcionado "de puta pena" pues se había cortado la energía del servidor sin que el SAI hubiera hecho nada para "salvarlo". Llamé a algunos clientes para que me disculparan por una "causa de fuerza mayor" y me fui para casa.

Llegar a casa fue todo un panorama. En autobús, por el aire acondicionado gracias a la energía proporcionada por la combustión de butano, llegué a mi casa después de no atravesar ni un solo cruce con semáforos en funcionamiento. Mal augurio de lo que me podía encontrar en casa.

En casa, efectivamente, no había más luz que la natural, y había más calor, si cabe que el del exterior. Durante todo este tiempo había hablado repetidamente con mi hermana, trabajadora de Telefónica. Allá, aparentemente no había habido problemas (mal asunto si incluso allá llega a haber). Pero nuestras respectivas viviendas no son ni Telefónica ni una gran compañía y en nuestras respectivas, hay "respectivas neveras" que ya habían estado durante unas 5 horas sin energía. La consigna era: "no abrir la nevera hasta que no fuera necesario"... Así fuimos aguantando mientras nos íbamos enterando de la magnitud del desastre incluyendo grandes hospitales suspendiendo operaciones y con energía en precario en uno de los días más calurosos del verando.

Y las horas fueron pasando y llegó la noche, sin tele, sin música, como máximo con transistores, con los alimentos pudriéndose en las "respectivas neveras" y sentados en el balcón, mirando la oscura calle, participando en la primera cacerolada, oyendo a parejas fogosas que aprovechaban la ocasión (¿no hemos oído todos lo del 'baby boom' después del apagón de Nueva York?), oyendo a los políticos y sus "políticamente correctas quejas", no oyendo para nada a responsables reales de ENDESA ni de REE, de aquellos que durante meses han estado haciendo beneficios a cuesta de todos (incluyendo aquellos ancianos que con el apagón no han podido bajar a la calle en 3 días y han visto como los alimentos de sus neveras se iban pudriendo sin remedio), o que han renegado de que esta compañía (ENDESA) pasara a manos de una potencia "extranjera" (Catalunya) y han alegado persecuciones políticas... no oímos a ninguno de estos...

Y pasó otra día..., otra noche..., y otro día... días en los cuales mi ciudad se ha poblado de grupos electrógenos que ensordecen de noche y apestan día y noche, de cables, de zanjas, de cabreo, de nuevos cortes de luz en las casas que la habían recuperado (o en los restaurantes o los mercados) porque... "había que dar más fluído a los cañones de luz de la Sagrada Família", de unas administraciones que no han sido capaces de afrontar decididamente el problema (¿¿¿quizás es que ENDESA es una compañía privada???) y sobre todo que esperan que los afectados, dándoles, eso sí, toda su ayuda, planteen reclamaciones a una todopoderosa compañía con un batallón de abogados dispuestos a cubrirles las espaldas (en lugar de reclamar "de oficio" y en nombre de los centenares de miles de afectados). Ahora toca ir recuperándose. Todos se echarán las culpas (cuando TODOS HARÍAN EXACTAMENTE LO MISMO, O SEA, NADA) pero quien sufrirá será el de siempre, y en el tiempo, lo que quedará es que, "los catalanes siempre se quejan cuando tienen lo mejor".

... y la historia no ha acabado...

¿Explicará algo así Woody Allen?... Creo que no, para algo "lo subvencionan como lo subvencionan".
(fotos de "El Periódico")

 
 

Somos MUY dependientes de la electricidad

Ya lo puso de manifiesto el maestro Segundo de Chomón en 1905...

 
 

Después de 3 días (!) de silencio forzoso...

¡PUTA ENDESA!

(CUANDO ME SERENE YA POSTEARÉ ALGO MÁS "CORRECTO"...)