Veo el mundo entre volutas

IconMi reflexión sobre el mundo a diario (o casi). Menos para el público y más para mí mismo.

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"Del pintalabios a la bala"

Es la traducción del título de este documental catalán realizado sobre las industrias de guerra en Catalunya entre 1936 y 1939. En esta época en que se está rememorando la memoria histórica no está de más ver la capacidad que tuvo la gente de la época para sobreponerse a la situación terrible que era una guerra, reaccionar y, con un gran esfuerzo colectivo, reconvertir muchas empresas en fábricas de armas para poder hacer frente "a las fuerzas de la invasión" (como el bando republicano denominaba a los rebeldes). El título hace referencia a una de estas fábricas que si en el verano del 36 fabricaba pintalabios, en el otoño pasó a fabricar balas.

Interesante y recomendable documental, en catalán, eso sí. El enlace está aquí.

 
 

Ep! (* Interjecció que es fa servir per a cridar l'atenció d’algú)

MANIFEST ADREÇAT ALS NOSTRES REPRESENTANTS POLÍTICS, SINDICALS I SOCIALS

L’estat de les infraestructures a Catalunya, en particular de Rodalies-Renfe, ha arribat a una situació insostenible i del tot inacceptable. Dia rere dia veiem com milers de ciutadans i ciutadanes del nostre país sofreixen les conseqüències de l’estat lamentable en què es troben. Milers de treballadors i treballadores viatgen amb la inseguretat de no saber quan arribaran a la feina i centenars d’empreses pateixen pèrdues econòmiques.

Més, aquí.

 
 

Que nos devuelvan los papeles... ¡YA!


 
 

El Alzheimer de Maragall

En los próximos días se verán, oirán o leerán muchos testimonios de partidarios, adversarios e indiferentes (políticamente hablando) acerca de los buenos deseos hacia Pasqual Maragall (sí, se escribe “Pasqual” en catalán) en su enfermedad. De repente, en esta nueva “lucha” todo el mundo se sentirá partidario del ex-president, incluyendo adversarios políticos “naturales” o los del partido en que hasta hace poco militó, que tanto se ha desentendido de su persona en los últimos tiempos. Y es que la enfermedad en cuestión es algo que va, sin duda, mucho más allá de la política. Todos tenemos algún conocido (directa o indirectamente) que padece esta enfermedad y de sus familiares que acaban padeciendola tanto o más que el propio afectado. En esta “batalla” estará con los suyos y con su propia energía mientras le dure. Porque es una lucha en la que, desgraciadamente, la evidencia va en su contra. El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa para la cual, en estos momentos, no hay ninguna cura posible. Mientras que el cáncer, que hasta hace pocos años era el “mal feo”, la “larga y penosa enfermedad” sin curación posible, ha ido encontrando tratamientos que han hecho mejorar sensiblemente la esperanza de vida de los afectados así como su calidad de vida, para el Alzheimer la Medicina todavía no tiene nada que presente una esperanza comparable a la del tratamiento de bastantes de los diferentes tipos de cáncer. Porque el Alzheimer mata, mata lentamente, carcome el cerebro,... los recuerdos de lo que has hecho en tu vida van desapareciendo, vas haciendo un “reset” de tu memoria en el que, a diferencia del “reset” de un PC no hay posibilidad de llenar la memoria de nuevo. Primero borras esos recuerdos, luego vas borrando la relación con tus amigos, con tu familia, con tu pareja, con todo... y lo peor es que en ese lento proceso de degradación, te vas enterando de lo que pasa...!! No, no se le puede desear a nadie eso, ni siquiera a tu peor enemigo. Maragall, no obstante, con su forma de ser política y humana puede ser, aunque lo lamento por él, la persona que con su ejemplo pueda hacer algo por el tema. Lejos de cualquier crítica política a su persona, lo cierto es que Maragall ha demostrado tener una energía fuera de lo común, una valentía y un entusiasmo, fuera de lo común. A la vez Maragall tiene prestigio, tanto aquí como fuera, pese lo que les pese a sus adversarios. Desde esta posición, mientras la enfermedad se lo permita, puede impulsar mucho en favor de la lucha contra una enfermedad a la que muchos de nosotros, si la ciencia no lo evita, estamos llamados a padecer si llegamos a pasar la edad de la jubilación. Desde aquí, los mejores deseos a Pasqual Maragall, a los suyos y a que este trance que toca pasar nos permita concienciarnos de un problema frente al que se han de impulsar ayudas a todos los niveles, tanto a nivel de investigación biomédica como a nivel, tanto o más importante que el anterior, de apoyo a los enfermos y a sus cuidadores.

 
 

Cabreos diversos


¡Vale!, me parece bien, pero, la siguiente pregunta es: fuera de Catalunya, ¿cuánta gente está cabreada, con o sin razón con Catalunya? y aún más, ¿cuánta de la gente cabreada con Catalunya entiende algo de -o se ha preocupado de entender- Catalunya?