A lo largo de la historia de este blog, he dedicado muchos posts a grupos y solistas, a géneros, estilos y épocas de la historia de la música. También he dedicado algunos a "clásicos" del siglo XX, fijándome en si eran versiones de temas más antiguos. En particular, he dedicado posts al blues y a los bluesmen y blueswomen y la influencia que han ejercido en el rock y el pop. A modo de segunda parte de este post en el que desvelaba que el tema "Hound dog" de Elvis Presley era en realidad una versión de un tema blues de Big Mama Thornton, hoy le toca a Janis Joplin y uno de los temas "emblemáticos" de esta leyenda del rock de los 60.
Ball n'chain (versión Janis Joplin, 1967)
Ball n'chain (original... también de esta "gran dama" del blues a quien tanto le debe la música)
Y es que, como parece evidente, lo de "fabricar para otras marcas" es algo consustancial, también dentro de las historia de la música.
Me agrada este "toque Motown" de la yonqui pero inspirada Amy Winehouse. No sé, suena quizás a "The Supremes" en los primeros tiempos. Curioso sonido a un Detroit de los sesenta por parte de una judía de los suburbios de Londres en los comienzos del siglo XXI.
Un inoportuno resfriado junto con un inoportuno problema informático me han tenido alejado los últimos días de las volutas de este rincón blogosférico. La fiebre se ha cebado conmigo. ¡Fiebre! ¡Qué mala que es!... sobre todo cuando te sube bastante la temperatura y no consigues hacerla bajar de ninguna manera. Y con la fiebre, tu cerebro comienza a dar vueltas sobre algunos temas vitales que normalmente, pese a poder parecer un poco obsesivo, los tienes dejados "en un aparte". Y les das vueltas de forma delirante, de forma enfermiza, de forma loca... y cuando te baja la temperatura te notas cansado, "chafado", como si hubieras hecho un gran esfuerzo, cuando el que lo ha hecho ha sido tu cerebro.
Creo que mi PC ha sufrido un proceso vital paralelo al mío en estos días y, el pobre, se ha sobrecalentado la CPU (su cerebro) y le he tenido que aplicar los "antitérmicos" oportunos. Por suerte ya nos estamos recuperando.
Ahora que la cosa se va pasando, en plan positivo, me quedaré con lo más sensual de la "fiebre", con este viejo y conocido tema "rhytm and blues" de Eddie Cooley y Otis Blackwell de 1956, del que se han hecho innumerables versiones como por ejemplo la que aquí muestro.
Quizás una de las mejores canciones-protesta de la historia, casi un himno para el ... futuro (?) presidente americano Barak Obama. Una canción que habla de la opresión sufrida por un pueblo durante décadas, quizás siglos y el tesón, y el esfuerzo por encontrar su propio destino, lejos del marcado por sistemas creados para callar su boca. Compuesta por Sam Cooke poco tiempo antes de su temprana muerte en 1964. Creo que iniciaré una serie de música negra, no jazz ni blues...