Una más que entretenida peli de romanos, lejos del "peplum", de la falsa peli histórica tipo "Gladiator" o de la estética "tipo 300" tan de moda hoy en día con series televisivas como la exagerada "Espartaco".
Un aria
El aria es Con Saggio Tuo Consiglio, de la ópera Agrippina de Haendel. Los cantantes son la soprano Veronique Gens en el papel de Agrippina y el contratenor Philippe Jarousky (a éste último le dediqué un post, tiempo atrás) en el papel de Nerone, hijo de la protagonista, adoptado por el emperador romano Claudio. Esta ópera describe en tono de comedia -a ratos, sátira- las maniobras de Agrippina para conseguir coronar a su hijo como emperador. El aria refleja cómo Nerone se pone a la espera de lo que haga su "mamá" (su "saggio consiglio") para conseguir sus fines.
Una "madraza" donde las haya que hace su proyecto vital en base a su hijo, el cual, ya sabemos cómo "evolucionó" (cargándose a su madre en cuanto pudo en plan "cría cuervos, que te sacarán los ojos", incendiando Roma, etc, etc...), es decir, una "madraza" que creó un ser egocéntrico, a extremos de que con una total falta de escrúpulos hizo todo para conseguir el poder y mantenerlo a mayor gloria de su ego. Sin llegar a estos extremos, ¿cuantos casos de padres conocemos, que engendren, y críen a sus vástagos con la filosofía de que el mundo está para servirlos y no para integrarlos en él?... Por desgracia, yo he conocido unos cuantos casos.
JOAN CARLES Marset
VICEPRESIDENTE DE ATEUS DE CATALUNYA
Hace unos días la agencia polaca de noticias PAP, citando fuentes del Vaticano, informó que la Santa Sede tiene intención de llamar a testificar al piloto polaco de fórmula-1 Robert Kubica en el proceso de beatificación de Juan Pablo II. El piloto es un ferviente seguidor del difunto papa, y en las competiciones corre siempre con su nombre escrito en el casco. El Vaticano estaría investigando el aparatoso accidente que el piloto sufrió el 10 de junio en el circuito Gilles Villeneuve, durante el Gran Premio de Canadá, para establecer si pudo salvar su vida de milagro. Si por milagro se entiende por lo que viene a significar: que el piloto se salvó por muy poco o de forma asombrosa, poco habría que objetar, pero sucede que para la Santa Sede el término debe ser interpretado de forma literal: Kubica se salvó por medio de un milagro, por la intercesión de Karol Wojtyla nada menos que ante el mismísimo Dios.
Más, aquí.
Y aquí debajo, el accidente junto con la explicación de porqué pudo salvarse el piloto (lo lamento, sólo en inglés... aunque por las imágenes puede entenderse perfectamente). Por cierto a la vista de la misma, quizás lo más lógico sería plantearse si se ha de beatificar a Juan Pablo II o a los ingenieros que diseñaron el sistema de protección del piloto y a los patrocinadores que lo pagaron...
Hace unos días hemos hablado del proyecto "Rome Reborn" y de su utilidad tanto para historiadores, historiadores del arte, arqueólogos, estudiosos en definitiva, así como para el público común que tenga interés en conocer lo que fue Roma en su época de esplendor. Bien, parece que hay "artistas" que necesitarían visitar esa web así como leer algunos libros. Un ejemplo "clásico" es el de Shakira que ilustro, la cual, estaba respondiendo a una entrevista cuando se le hizo la siguiente pregunta:
RESPUESTA: A Roma, sin duda, porque es la tierra donde nació Nuestro Señor Jesucristo, y eso se detecta en el ambiente que vives allí ...
Lo útil que me hubiera sido este recurso hace un año, cuando estuve en Roma "de turista". Se trata de "RomeReborn1.0" una especie de guía virtual -la mayor maqueta en 3-D según sus creadores, la Universidad de Virginia- que incluye Roma en su máxima extensión en el año 320 d.C. Tiene todos sus monumentos intactos, algo que obviamente, se echa en falta a la visita de los foros... Desde luego parece un recurso útil no sólo para historiadores sino también para simples turistas curiosos que tengan ganas de saber algo más sobre Roma o se dediquen a fantasear una vez estén en lo que queda de la Roma clásica. Fuente: El Periódico.com.
La dirección web es ésta. De paso, aprovecho para recomendaros mi propia guía de viaje sobre la ciudad:
1. Tumbas de los grandes emperadores.
2. Zona del Vaticano.
3. La Roma pagana y barroca.
4. Los foros romanos.
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Leo lo siguiente en Hispamp3.com:
"Descubren en Roma, una cavidad de 16 metros ubicada en una colina de Roma que era reverenciada por los antiguos pobladores como el lugar en que la loba Luperca amamantó a los fundadores de la ciudad.
Durante la restauración del palacio del primer emperador, en el Palatino, los trabajadores encontraron una gruta en la que según la leyenda mitológica la loba Luperca amamantó a Rómulo y Remo, los fundadores de la ciudad, e hijos abandonados por el dios de la guerra, Marte.
Mientras realizaban catas en la colina, los trabajadores encontraron una cavidad a una profundidad de 16 metros. Los especialistas utilizaron una cámara operada por control remoto y encontraron una cámara abovedada decorada con frescos, nichos y conchas marinas.
Las autoridades piensan abrir algunas zonas claves de la colina al acceso turístico para fines de año, incluyendo varios salones decorados con frescos en el palacio del emperador Augusto y su esposa Livia."
Seguimos con el paseo. Dejamos los ángeles de Bernini y andando (un poquito largo) o en metro (complicado pues lo deberíamos tomar cerca de los Museos Vaticanos), nos dirigimos a la Piazza dei Poppolo. En el centro está ubicado uno de los obeliscos egipcios que fueron enviados/robados por los romanos a los egipcios en pleno Imperio. Uno estaba aquí, otro en el Vaticano (y se mantiene) y hay otros más, desperdigados por la ciudad. Mirando al Este se puede ver parte de los jardines de la Villa Borghese, al Sur, en cambio, se divisa una panorámica de varias calles, entre ellas, la Via del Corso con sus dos iglesias renacentistas (Santa Maria in Montesanto y Santa Maria dei Miracoli) dando entrada, iglesias en las cuales se exhiben varios Caravaggios.
Si seguimos, bajando por la Via del Corso, apreciaremos monumentales palacios e iglesias barrocos, y, sobre todo, muchas tiendas. Afortunadamente es calle peatonal y, dentro de lo cabe, el firme no es "demasiado doloroso" para nuestros pies. Bajando por la calle, a mano derecha, encontraríamos el sepulcro de los emperadores Augusto y sucesores hasta Nerva, pero, como ya hemos hablado de ello, nos dirigiremos más bien a la izquierda, hasta llegar a la Piazza de Espagna, a tope, por descontado, y con muchos españoles (haciéndose notar, como siempre) sentados en las escaleras que llevan a la iglesia... hmmm, cómo se llama?, ah, sí!, la Trinità dei Monti! que tiene otro obelisco egipcio en sus inmediaciones. En esta zona se erigía en el siglo I a. C. la grandiosa villa de Lúculo, un general romano conocido por sus suntuosos banquetes). El edificio de la villa, debía ocupar todo el solar de la plaza y las pendientes hasta la actual iglesia. Y abajo destaca, la Fontana della Barcaccia, de Bernini, nuevamente.
Después de dejar la Piazza y apreciar el Palazzo de Espagna, volvemos al Corso, con los pies cada vez más castigados, en dirección a la Fontana di Trevi. Cuando llegamos, ya ha pasado su ratito (sus buenos 30 minutos de castigo a los pies) y, en seguida se advierte su presencia por el tumulto de gente que tiene la necesidad imperiosa de tirar monedas para volver algún día a Roma (será que les gusta castigarse los pies)... JEJE... Bueno. El espacio que ocupa la Fontana no es enorme, es una plaza más bien pequeña, pero muy recargada y con detalles, no sólo en la fuente sino en las fachadas de los edificios que la circundan. Es espectacular. Dado que casi todo lo barroco es cuando no obra de Bernini, de Borromini, diríamos que es lo mismo en el caso de la Fontana... pues resulta que no, que es de Nicola Salvi y que se construyó en 30 años, acabándose en 1769. Cómo no?, hice todas y más de las fotos de rigor, como se muestra aquí debajo.
Ya cansados, nos dirigimos cerca del Panteón, del cual hablaré otro día, a hacer las fotos del elefante, cómo no? de Bernini, para acabar sentados, con los pies hechos polvo en la Piazza de Navona, plaza renacentista que ocupa el solar del antiguo estadio de Domiciano, al ladito de la Fontana dei Quatri Fummi, de Bernini.
Acabo con una refrescante escena en la Fontana di Trevi.
Hace unos días, dejábamos Roma en las tumbas de algunos emperadores, hoy, haremos un salto en el tiempo para ir a buscar el mausoleo de Adriano y aledaños, y más en concreto el Ponte Sant'Angelo que une las dos riberas del Tíber.
No sólo Augusto, sino algunos otros emperadores del siglo I d.C. fueron enterrados en el mausoleo que puede apreciarse en la ribera izquierda del Tíber. El último de ellos sería Nerva. Adriano quiso un nuevo sepulcro para él y su familia y lo hizo construir en los horti de Domizia en el Vaticano, donde serían enterrados no sólo él sino todos los emperadores romanos Antoninos y los Severos hasta Caracalla. Su ubicación en las Murallas Aurelianas (275) marcó su nuevo destino como fortaleza, que fue capaz de resistir los asaltos visigodos en el 410. Varios papas potenciaron su función militar y decoraron suntuosamente sus interiores. La terraza superior está dominada por la colosar estatua en bronce del arcángel Miguel que, según la leyenda se le apareció a Gregorio Magno para anunciarle el fin de una epidemia de peste (590). El bronce con que se fraguó, provenía del bronce que había servido para la construcción del Panteón de Marcelo Agrippa, en la restauración que hiciera Adriano.
Hoy en día, el antiguo mausoleo recibe el nombre de Castel de Sant'Angelo, pero ya no es ni fortaleza ni residencia papal como lo fuera durante el Renacimiento. Hoy, incluye colecciones de arte y armas antiguas y destacan los suntuosos aposentos papales adornados con estucos, pinturas de fantasía, frisos, tapices, frescos y cerámicas.
El Ponte Sant'Angelo ocupa el lugar del antiguo puente Elio, construido por Adriano entre 133 y 134 d.C. La galería de diez ángeles que lo adornan fueron diseñadas y esculpidas por Bernini y su escuela (1669) y representan los diferentes tormentos a los que fue sometido Jesús hasta culminar en su muerte en la cruz. En su base se apelotonan imigrantes de toda procedencia vendiendo sus bagatelas a los turistas que frecuentan la zona.
(Biblio: Guía Acento de Italia)
Empiezo una serie ilustrada sobre mis paseos por la ciudad de Roma en las recientes vacaciones de Semana Santa. Hoy, la cosa va sobre el progreso económico y cultural en la época del Imperio, reflejado, ¿cómo?, a través del tamaño y la ubicación de las tumbas de Julio César (100 a 44 a.C.), Augusto (63 a.C. a 14 d.C.) y Adriano (76 a 138 d.C.).
Empezamos por el extremo inferior derecho, donde asoma el Coliseo, no muy lejos, se encuentran los foros romanos, imperiales (sólo accesibles previo pago) y los republicanos, gratis y en los que se basará lo que iré subiendo al blog. Por el camino de la Vía Sacra, hacia el monumento de Víctor Manuel II, se encuentra el lugar donde, "teóricamente", reposan las cenizas de Julio César, un lugar pequeño, en proporción inversa a la importancia del personaje.
Más o menos a la misma altura, en el río, se aprecia la isla Tiberina, los templos de Vesta y Fortuna Virilis y el anfiteatro de Marcelo y sugiere que estamos en el centro de la antigua Roma. Si nos decidimos a seguir "pateando" Roma y queremos ir por la misma orilla del río, hacia el norte, vemos el túmulo funerario de Augusto, bastante mayor que el de su tío Julio César. El estado de conservación tanto de éste como del túmulo de Julio César, deja bastante que desear y en el de Augusto se veía abundante basura entre los árboles.
Si cruzamos el río, vemos el monumental Castel de San'Angelo que contiene el sepulcro de Adriano, uno de los emperadores de la "Edad de Oro" romana. El Castillo-sepulcro no está muy lejos del Vaticano, pertenece y perteneció a los Papas y por ello, precisamente, el estado de conservación es bastante más decente (y también la calidad de los suelos, algo, que, "en malo", es muy frecuente en Roma, y es absolutamente "destroza-calzados" y "destroza-pies").

