Una gran actriz más conocida por su vida privada, y, dicho sea de paso, uno de los emblemas de los locos años 20 en Hollywood: esa podría ser la descripción rápida de Alla Nazimova nacida como Mariam Edez Adelaida Leventon. Rusa de nacimiento (como no podría ser de otra forma con ese nombre) nació en 1879 y fue tanto actriz teatral (formada en el método Stanislawsky), como de cine, y ejerció de guionista y productora. Después de hacer giras por Europa, hacia 1905 le dió por "cruzar el charco" y convertirse en intérprete esencial de Ibsen, Chekhov o Wilde, de los cuales interpretaría varias películas basadas en piezas teatrales de los mismos...
De todas maneras, si por algo es especialmente conocida es por su vida privada. Muchos rumores corrían sobre su mansión en Sunset Boulevard que acabaría siendo conocida como "El Jardín de Alla", del cual se muestran varias imágenes en el vídeo que ilustra el post. Aquí viviría durante casi seis años en un matrimonio orquestado por Hollywood para disimular la homosexualidad tanto del que sería su marido, el actor Charles Bryant (1879-1948) como de ella misma.
Nazimova alcanzó gran notoriedad y poder en el Hollywood de los años 20. Mostró gran generosidad con jóvenes actrices con talento, y se enamoró de varias de ellas. También ayudó en los inicios de las carreras de las esposas de Rodolfo Valentino, Jean Acker y Natacha Rambova. Hubo rumores de un affaire lésbico entre Nazimova y Rambova. Lo cierto es que esta última era una gran directora artística, y su trabajo lució en las versiones cinematográficas de Camille y Salomé interpretadas por Nazimova. Después de obtener la ciudadanía en 1927, Nazimova conoció a Glesca Marshall con quien viviría hasta el final de sus días en 1945.
Una actriz soberbia, una personalidad más que inquieta y brillante. ¡Así era Alla!
¿Cuántos "mundos" hay en "el nuestro"?. Se supone que estamos en el primero, pero convivimos con el "cuarto", entendiéndose por tal el de una población cada vez más creciente de pobres de todo tipo y origen. La última película del maestro Cronenberg, explora las relaciones con otro mundo un poco diferente de los anteriores, el de los bajos fondos y las mafias foráneas que se instalan en nuestra cómoda sociedad occidental. En este caso, hablamos de la mafia rusa en Londres.
La peli, de entrada diré sabiamente narrada, muestra la convivencia con ese submundo y el de la sociedad de ciudadanos comunes. El nexo lo fija la muerte de una joven prostituta, que antes de dejar este mundo, da a luz a una niña y un montón de secretos inconfesables de un "capo" de la mafia rusa de ese Londres bien alejado del glamour de las revistas del corazón. Desde ese punto de vista, se aleja un poco de lo que sería una pura (y no simple) historia de gángsters, para plantearnos la existencia de los mismos en una sociedad actual y coditidiana. Obviamente Cronenberg, particularmente dado a explorar el lado violento de los seres humanos, no se recata lo más mínimo en mostrar que bajo una apariencia de pacíficos pero sofisticados "vecinos" esconden lo más podrido que imaginarse pueda, y que bajo la imagen de tranquila sociedad, la nuestra puede ser tan violenta como la que más.
En la peli negra, muy negra, sobre todo a medida que avanza la historia, se ven elementos de otros films de gángsters y de mafia, algo que no puede evitarse pero la originalidad radica, precisamente, en que a diferencia de un cine más específico de gángsters, éstos, están ahí, y conviven con nosotros.
El personaje estrella, es por descontado el del chófer, interpretado por un Viggo Mortensen, sin duda, mucho más interesante que aquél que se presentara como "Alatriste" y que puede ser mucho más canalla que el personaje de Pérez-Reverte, aunque es un personaje cargado de matices y que hasta que no va avanzando el film, no percibes bien bien, "de qué pie cojea". Un personaje ambiguo, en suma. Frente a él el capo mafioso, el genial Armin Mueller-Stahl, un líder mucho menos ambiguo, bien alejado del personaje que interpreta Paul Newman en "Camino a Perdición", con un hijo que es su "oveja negra", interpretado por Vincent Cassel, en un rol similar al que en la peli de Paul Newman interpretara Daniel Craig. Es quizás en estos paralelismos donde se le puede reprochar alguna falta de originalidad en el tema, aunque no lo es cuando apreciamos el nuevo punto de vista desde el que lo apreciamos.
La violencia es protagonista, en algunos momentos explícita (y sin recato alguno) y en otros mucho menos explícita pero sí subyacente, y el choque con el universo del mundo cotidiano es el otro importante protagonista, algo común en la filmografía de Cronenberg.
Una película recomendable aunque no, por descontado, a las "almas sensibles".
"Rusia ha fabricado y probado la bomba de vacío más potente del mundo, equiparable a una carga nuclear, según ha informado el jefe adjunto del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas, coronel general Alexandr Rukshin. ..."
"Los resultados de las pruebas de esta bomba han confirmado que por su eficacia y capacidad destructiva es comparable a una carga atómica", ha dicho el general al informativo Vremia del Canal 1 de la televisión pública rusa. Rukshin ha asegurado que las bombas de vacío, a diferencia de las nucleares, no representan peligro para el medioambiente, pues no causan la contaminación radiactiva del territorio adyacente. ..."
"'Todo lo vivo se evapora literalmente. Tras esa explosión, 'la Tierra recuerda más bien la superficie lunar, pero sin contaminación química o radiactiva'", ha asegurado el canal de televisión, que ha afirmado: 'El Ministerio de Defensa ha destacado que la fabricación de esta bomba no está reñida con ningún acuerdo militar internacional suscrito por el país, ni supone el lanzamiento por Rusia de una nueva carrera de armamentos.' ..."
"Canal 1 indicó en su reportaje que los militares del Pentágono han llamado a la bomba de vacío norteamericana 'madre de todas las bombas', lo que ha llevado a los científicos rusos a denominar a la suya 'padre de todas las bombas'. 'Este artefacto nos permite garantizar la seguridad del Estado y, al mismo tiempo, combatir el terrorismo internacional en cualquier situación y cualquier región del mundo', ha asegurado el general Rukshin."
Más, aquí.
Artículo en la Wikipedia.
Demo del funcionamiento.
En suma,
1) Forma rápida y barata de convertir la Tierra en la Luna, aunque eso sí, ¡respetando la Ecología!
2) Aunque los rusos no van a iniciar ninguna carrera con los americanos, esta es la bomba más potente de su clase, (¡para chulos los rusos!)
3) No va en contra de ningún tratado militar internacional. Esto es como si dijéramos, "¿hay alguna ley que prohíba cargarse todos los hurones de orejas puntiagudas?, ¿no verdad?, pues, ¿a qué esperamos?".
4) Potencial uso contra el terrorismo. Dada la "precisión" de los rusos en el empleo de armas de cualquier tipo (véase la "precisión" en salvar a la ciudadanía de Bezlan respecto a los terroristas chechenos, creo que cualquiera debiera emigrar a las antípodas de Rusia no sea que algún sospechoso de terrorismo le dé por ir a refugiarse a su casa...
Más en resumen... ¡Vaya huevos tienen los rusos!, con un país en plena crisis social y económica, dominado por las mafias y con uno de los terrorismos más peligrosos del mundo en pleno auge, se deciden a "jugar con fuego"...
Llega a estas "vuestras pantallas" uno de los clásicos de la historia del Cine. "Cine" con mayúsculas, pues con este film, el cine llega a uno de sus máximos de expresión en el primer tercio del siglo XX.
El acorazado Potemkin (Bronenosets Potyomkin, en ruso), es una película dirigida por el cineasta ruso Serguéi Eisenstein.
Está basada en hechos reales, que acontecieron en el puerto de Odessa (Rusia) durante la semana de 26 de junio de 1905. Los marineros del acorazado Potemkin ya están hartos de malos tratos, y cuando se les intenta obligar a comer carne agusanada, deciden sublevarse. Llena de imágenes expresivas, casi como un álbum fotográfico, El acorazado Potemkin representa la magnificación por la figura de las masas y las causas colectivas. Estrenada en la primera década de la Revolución Rusa (1925) constituye un rescate de la importancia del Potemkin en el proceso de la revolución fallida de 1905 que desembocó en la rebelión de octubre de 1917. El film está compuesto de cinco episodios: "Hombres y gusanos", "Drama en el Golfo Tendra", "El muerto clama", "La escalera de Odesa", y "Encuentro con la escuadra".
Una de las escenas más famosas en la historia del cine pertenece a esta película, cuando los cosacos disparan contra el pueblo inocente para acabar con el apoyo a los rebeldes (Episodio "La escalera de Odesa"). En ese momento una madre es alcanzada por una bala mientras corría con un cochecito de bebé que rodará escaleras abajo al morir la madre. Esta escena ha sido homenajeada por directores famosos, como Francis Ford Coppola en El Padrino, Brian De Palma en Los intocables de Elliot Ness, e incluso George Lucas en su última entrega de Star Wars, aunque los soldados de asalto marchen subiendo las escaleras. También se ha parodiado por Woody Allen en Bananas, Terry Gilliam en Brazil, y Peter Segal en la tercera entrega de Agárralo como puedas.
El acorazado Potemkin es una obra que significa un nuevo aporte a la narración cinematográfica en términos de lenguaje visual. Por otro lado, se trata de una película que refleja el espíritu de la época en que es realizada, donde todo elemento es utilizado como propaganda para la legitimación ideológica de una revolución naciente. En este sentido es valorable la exaltación del hombre común, sobre todo del oprimido que decide romper sus cadenas.
(Texto adaptado a partir de la Wikipedia). Aquí tenemos pues, la peli en cuestión.






















