"Richard Dawkins examina la creciente desconfianza del público hacia la medicina basada en la ciencia, a pesar de su historial de éxitos como la teoría germinal de las enfermedades, las vacunas, los antibióticos y el aumento de vida útil. Señala que una quinta parte de los niños británicos en la actualidad no están vacunados contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola, y nos muestra esto como un fenómeno atribuible a los temores derivados de un controvertido informe donde se decía que la vacunas de la triple vírica producían autismo."
Útil herramienta para que entre toda la avalancha de información que supone Internet, podamos separar, el grano, de la paja, del puro veneno.
¿Habéis oído habla
r de este virus?, ... bueno, no es un "virus físico" es más bien un mensaje, un mensaje de tantos que se emiten por Internet y que se ha extendido por la red de forma que podríamos llamar "viral" y de ahí mi planteamiento. El mensaje en cuestión está contenido en este vídeo. El mensaje lo emite una persona, llamada Teresa Forcades*, que se presenta como "doctora en Salud Pública" y, aunque no lo dice, está claro por la escenografía que el hábito no lo lleva de disfraz. Sí, efectivamente es monja, y es alguien con el título de Teología, que pretende batallar tanto en el campo de la fé como en el de la Salud e incluso en el activismo feminista.
... QUE NO ME GUSTA!!
Los tíos están bebiendo unas cervezas que no alcanzo a identificar (por la etiqueta) pero alguien me ha dicho que son checas, y, como todo el mundo... que sabe de cervezas... sabe que las mejores "rubias" (de cerveza) son las checas, no en vano, la cerveza tipo pilsen, que es la que curiosamente más bebemos en España, se inventó allá.
¿¿Y me van a decir a mí, "no, señores, me estoy refiriendo... a una CERVEZA"?? ¡ANDA YA!
Eso es lo que parece sugerirse en un reciente estudio preclínico publicado en la revista Cancer Research. En este estudio, realizado en el Memorial Sloan-Kettering Cancer Center, en Nueva York se ha evidenciado, a nivel de ratón y líneas celulares cancerosas, que los suplementos importantes de vitamina C pueden interferir en la respuesta terapéutica a una gran variedad de agentes quimioterápicos (los tratamientos contra el cáncer). Aunque el estudio se realizó sobre ratones y no se ha validado todavía por medio de un ensayo clínico en humanos, los autores han reproducido las condiciones de un cuerpo humano con cáncer y tratado con este tipo de fármacos, lo que lleva a especular que el mismo mecanismo podría afectar a los resultados en los pacientes con cáncer.
Los fármacos utilizados han sido: doxorubicina, cisplatino, vincristina, metotrexato, e imatinib, tratamientos todos ellos, ampliamente utilizados tanto en cánceres hemáticos (leucemias y linfomas) como en cánceres sólidos (cánceres de mama, pulmón, etc...). Los estudios sobre líneas tumorales han mostrado que la citotoxicidad se reducía del orden del 30% al 70%, dependiendo del fármaco. Se observó un efecto similar en animales, en los cuales las líneas celulares trasplantadas, tratadas con doxorubicina, crecieron más rápidamente en presencia de vitamina C. Se da el caso que la concentración de vitamina C detectada en los tumores del ratón en este estudio era similar a la alcanzada en leucocitos humanos tras recibir un suplemento de vitamina C oral, sugiriendo esto que las condiciones son análogas a las clínicas.
La vitamina C tiene una larga historia tanto en prevención como en tratamiento del cáncer. Aunque no existen evidencias para afirmar que la vitamina C mejora las expectativas de los pacientes con cáncer, todavía se da el caso de que pacientes con cáncer creen en los potenciales beneficios de la vitamina C. Ello no es debido a la influencia de los oncólogos, los cuales no tiene por rutina recomendar el uso de esta vitamina, aunque sí es el caso de algunas medicinas alternativas.
Fuente: Medscape Pharmacists
Artículo original aquí.
"Aunque el SIDA no fue reconocido hasta los años 80, el virus HIV estuvo infectando humanos durante bastante tiempo antes. Los investigadores esperan que a través del estudio del origen y evolución del HIV, podrán conocer más de cómo el virus realizó el salto del chimpancé al humano y podrán trabajar mejor en el diseño de una vacuna para prevenirlo.
En 1998, un grupo de investigadores notificó el aislamiento de secuencias de HIV-1 en una muestra de sangre de 1959 de un hombre Bantú que había estado viviendo en la antigua Leopoldville — actual Kinshasa, capital de la República Democrática del Congo. El análisis de esta y otras muestras análogas sugiere que los primeros HIV-1 se originaron en algún momento entre 1915 y 1941."
Más, aquí.
Todo parece indicar que todas las muestra proceden del Congo y más concretamente de la actual Kinshasa, antigua Leopoldville, ciudad que se fundó en 1885. Los investigadores que reportan el trabajo sugieren que el crecimiento de esta ciudad y otras cercanas pudo contribuir a la aparición del SIDA.
Dicho de otra forma, no hay complots ni contubernios de las farmacéuticas, experimentos de los ejércitos americanos o rusos y, por descontado, el virus del SIDA, existe. Pese a ello, hoy en día, con todo lo que sabemos seguro que seguirá habiendo quien afirme cualquiera de las historias anteriores, todas juntas o quizás alguna aún más imaginativa.
Tener hijos, ¿por qué?, ¿para qué?. ¿Por cumplir “socialmente” (o sea con familia, amigos o una más abstracta, "sociedad") o espiritualmente (o sea, con Dios)?, ¿porque se está cumpliendo “la edad biológica”?, ¿por legar nuestras posesiones materiales (se llama, como mínimo, “genes”) y/o espirituales (se llama trascendencia) a alguien diferente del Estado?, ¿por estabilizarse emocionalmente o "centrarse" un poco en la vida (sobre todo a los que hasta entonces han ido dando unos cuantos "tumbos")?, ¿porque alguien nos cuide, si llegamos, a ser ancianos*?, ¿por retener, quizás, al otro?. Ser padres responsables, sé lo que es y también sé que hay muchos irresponsables que son padres (y no hace falta llegar al extremo del maltrato), pero no es responsable también tener un motivo racional para tener hijos?
*Una de las razones más increíbles. Nada más hay que ver el gran desapego que hay hoy en día hacia las personas mayores.¿Alguien piensa que la siguiente generación será más benévola con nosotros de lo que nosotros lo hemos sido con la anterior?
La mayoría de estudios epidemiológicos publicados hasta la fecha sugieren que el sobrepeso y sobre todo la obesidad, constituyen un factor de riesgo independiente e importante para múltiples enfermedades cardiovasculares, circulatorias en general, cáncer, etc... Ahora bien, también es de "conocimiento común" (y práctico) que las personas con un cierto sobrepeso son capaces de soportar mejor condiciones adversas, como períodos de enfermedades graves, tratamientos farmacológicos agresivos, etc...
Un estudio publicado en la revista American Journal of Medicine, revista de prestigio dentro de la Asociación Americana de Profesores de Medicina, estudió la influencia del índice de masa corporal (la relación entre peso y estatura, una medida de peso normal frente a sobrepeso y obesidad) en resultados de salud de pacientes con alto riesgo cardiovascular. El tipo de pacientes de "alto riesgo" eran pacientes que habían sufrido diversos tipos de episodios coronarios, fundamente infartos agudos de miocardio. Este estudio utilizaba datos de pacientes de dos grandes ensayos clínicos incluyendo 16.000 pacientes en 37 países y lo que se evaluaba era algo tan "rotundo" como la supervivencia a corto, medio y largo plazo (1 año) en este tipo de pacientes).
Si bien se observó que un mayor índice de masa corporal estaba asociado con múltiples enfermedades concomitantes a la patología cardiovascular subyacente, un mayor consumo de medicaciones cardiovasculares y uso de procedimientos médicos, la función cardíaca era similar en todas las categorías "de peso" estudiadas. Las curvas de mortalidad teniendo en cuenta todo tipo de pacientes (sin ningún tipo de ajuste) estimaron que los pacientes con un "peso normal" tenían una mayor mortalidad que los pacientes con sobrepeso (cerca del 4,5% en el caso de los pacientes con peso normal frente a menos de la mitad en los pacientes con sobrepeso). Después de ajustar por múltiples variables potencialmente asociadas con estas diferencias (p.ej. tabaquismo), se observó que las diferencias no cambiaban y en alguno de los 37 países incluidos, la mortalidad a los 30 días del infarto llegaba a ser hasta 3 veces superior en los pacientes con "peso normal" frente a los pacientes con sobrepeso/obesidad, todo ello con diferencias estadísticamente significativas de un grupo de pacientes respecto al otro.
Dos años después de este estudio, lo cierto es que la controversia sobre unos resultados que están yendo contra una cierta lógica que nos ha sido enseñada durante años continúa. Muchas posibles explicaciones se han intentado dar a los resultados obtenidos, partiendo de los siempre posibles errores metodológicos (algún factor de confusión no considerado en el análisis de los resultados). Partiendo de que todo estudio científico tiene limitaciones, lo cierto es que no nos podemos quedar ahí y se debe hipotetizar sobre qué debe estar pasando. Así se especula sobre si el corazón de las personas con sobrepeso/obesidad, está supuestamente más "entrenado" a condiciones de estrés que no el de una persona con peso "normal" y una situación de estrés tan fuerte para un corazón como el haber padecido un infarto. Pero también se especula sobre otros tipos de factores que puedan tener más influencia en la mortalidad post-infarto que no la obesidad, ¿factores genéticos quizás?. Lo cierto es que los resultados de este estudio obligan a hacer nuevos estudios que investiguen estas posibilidades y mientras tanto, obviamente, los hallazgos mencionados no deben utilizarse como una evidencia contra la reducción de peso en obesos (sería algo francamente estúpido). Es sobradamente conocida la influencia de la obesidad en el desarrollo de episodios cardiovasculares así como en el de la diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia, patología respiratoria, cánceres diversos, enfermedades reumáticas, etc... y también es conocido que la pérdida de peso supone mejoría en todas esas enfermedades. Aún así, lo que es cierto es que los resultados de este estudio demuestran que quizás algunos malos, no lo sean tanto...
Lo que puede ocurrir cuando haces unas cuantas dobleces en un billete de 20 dólares americanos...
De trabajo, de mucho trabajo, pero también de esperanzas profesionales interesantes para el 2007. De discusiones con un colega con dolor de muelas que luego pidió "mil perdones" (pese a que raramente se disculpa nunca de nada), aunque mientras, "ahí ha quedado". De reencuentros, primero con un ex-colega de trabajo con quien se podrá colaborar, a distancia (cada uno en su trabajo) pero colaborar en futuros proyectos, y luego también reencuentros con dos colegas de promoción universitaria, que hacía 15 años que no veía. ¡Qué cosas!. En particular estos dos últimos me han dejado un poco con sensación de... "para unas cosas apenas pasa el tiempo pero para otras...". Me alucina ver que el culto a lo astrológico, la numerología y "disciplinas afines" llega incluso a la órbita de gente que, como yo, ha estudiado una carrera de ciencias y que llegan a decidir cuando iniciar tal o cual acción, en función de si el día, numéricamente, es favorable (!). ¡Qué cosas!.
En fin, una semana rara que sólo puedo atribuír a la conjunción del retorno postvacacional (¿dónde están las navidades?) y por este calor tan exagerado que está haciendo estos días. Espero que sea verdad, y que la semana que viene, con el frío que nos llega, todo se normalice un poco.
"La mujer de enigmática sonrisa que pintó Leonardo da Vinci hace 500 años se llamaba Lisa Gherardini y murió a los 63 años entre las paredes de un convento. Así lo afirma el investigador italiano Giuseppe Pallanti, que ha hallado en un archivo de Florencia un registro de fallecidos donde constan estos datos biográficos y la identidad real de la Gioconda, como la conocen los italianos, o Mona Lisa, como la llaman franceses y anglosajones."






















